En un Congreso Internacional sobre Trasplantes de Organos, cuatro prestigiosos facultativos de diferentes nacionalidades se enfrascan en apasionado debate.
El médico japonés afirma: en nuestro país la técnica está tan avanzada que le sacamos el cerebro a una persona, se lo ponemos a otra, y en 6 semanas ya está buscando trabajo.
El alemán replica: eso no es nada, en mi país extraemos el corazón de un individuo, lo injertamos a otro, y en 4 semanas ya busca empleo.
El ruso interviene: nosotros estamos por arriba de esos logros; fijénse que hemos extirpado los testículos a una persona, se las colocamos a otra, y en solo 2 semanas se lanza a conseguir trabajo.
El cuarto galeno en discordia, que se moría por meter baza en la polémica, como no podía ser de otro modo era argentino!
Con la proverbial humildad que nos caracteriza, se despachó así:
Ustedes a nosotros no nos llegan ni a la suela de los zapatos.
En Argentina, agarramos hombres sin cerebro, corazón, y bolas; los ponemos como Presidentes de la República, y ahora el país entero está buscando trabajo.
Enviado por Jorge del' Oro |