Redes Sociales  
 
e-lecciones.net Organización Consultores Políticos Latinoamericano
 
 
"Las leyes inútiles debilitan a las necesarias"
Montesquieu
Marketing Político Elecciones Lo Nuevo Encuestas Variedades El Portal
 
 


Invitado
Entrar en Sesión
28 usuarios en linea
  

CiberPolitica


Escrito con rabia: la política y la muerte
Fernando Mires (Chile)
Santos candidato, Santos presidente: ¿en cuál creer?
Carlos Andrés Pérez (Colombia)
Sobre el sexappeal del marxismo...
H. C. F. Mansilla (Bolivia)
Siete claves de una buena campaña electoral
Andrea Valeiras (España)
La sintaxis electoral: el caso Venezuela
Fernando Mires (Chile)
España será lo que se rumoree
Antonio Nuñez (España)
McGuiso: una franquicia exitosa
Ignacio de Leon (Venezuela)
Los Kirchner un ejemplo de Doble Moral
Francisco Montesano (Argentina)
Storytelling 2.0
Ayram Pérez González (España)
Dinosaurios, Toros Alegres y Hormigas Trabajadoras: Quienes están obteniendo provecho de la Política 2.0?
Ricardo Amado Castillo (Estados Unidos)
Un cuarto de siglo electoral en Uruguay
Daniel Eskibel (Uruguay)
Ciberpolitiqueando ando...
Carmen Beatriz Fernández (Venezuela)
El Uribismo, el Chavismo y la cuadratura del círculo
Fernando Mires (Chile)
Las raíces religiosas del populismo
H. C. F. Mansilla (Bolivia)
El CEO de BP dejó lecciones de management de crisis
Diego Dillenberger (Argentina)
San Pedro nunca estuvo en Roma!
Rodrigo Llano Isaza (Colombia)
La invasión de los mosquitos
Teodoro Petkoff (Venezuela)
La lenta muerte del castrismo
Fernando Mires (Chile)
Tres consejos para mejorar el storytelling del político
Antonio Nuñez (España)
Esqueleto glorioso para el Babalao
Sofia Montenegro (Nicaragua)
El bucle que no cesa: la exhumación de Bolívar y la ruptura con Colombia
Carlos Malamud (España)
Profanadores de tumbas
Alonso Moleiro (Venezuela)
Populismo y cultura política tradicional
H. C. F. Mansilla (Bolivia)
La política móvil
Antoni Guatierrez-Rubi (España)
Reflexión post-electoral
José Eduardo Romero (México)
El 26 de Septiembre: Regreso de una larga jornada
Leopoldo Martínez Nucete (Venezuela)
El fútbol rompió el feliz retrato de los Kirchner
Carlos Pagni (Argentina)
Las ideas de George Lakoff
Carmen Beatriz Fernández (Venezuela)
La campaña open source vs. La campaña copy-right
Juanita León (Colombia)
Ya comienza a escribirse el futuro de Santos
Carlos Malamud (España)
¿Sorpresa en Colombia?
Oswaldo Moreno Ramirez (Ecuador)
La justicia comunitaria: ¿diferencias culturales o prácticas autoritarias?
H. C. F. Mansilla (Bolivia)
Necrofilia Ideológica
Moisés Naím (Venezuela)
El fútbol, la política y la vida
Fernando Mires (Chile)
El espacio del joven en la política
Oswaldo Moreno Ramírez (Ecuador)
Lula: jugar en primera división sin mojarse
Jorge Castañeda (México)
Algunas diferencias entre liberalismo y neoliberalismo
H. C. F. Mansilla (Bolivia)
Colombia electoral: ¿Seguridad o legalidad?
Carmen Beatriz Fernández (Venezuela)
El falso dilema de la transición cubana
Rafael Rojas (Cuba)
La cumbre de las paradojas
Carlos Malamud (España)
[Ver mas]


 Envíenos sus artículos  de opinión aquí.



 Opinión: Honduras pone una barrera al populismo
Honduras pone una barrera al populismo
Jorge dell´Oro  (Argentina)

Las elecciones del pasado 29 en Honduras, son un claro reflejo de que el pueblo hondureño le dijo no al populismo que los personeros del ALBA pretendían instaurar con todo tipo de acciones: desde tratar de invalidar el proceso electoral hasta la intimidación a la población para que no fuese a emitir su voto.

Nunca antes hubo en este país centroamericano una concurrencia tan masiva a un acto eleccionario -el 70% de la población emitió su voto-, cuando la media histórica era del 50%. Esto pone en evidencia [la necesidad del pueblo hondureño de legitimar con su presencia en las urnas] estas elecciones, que lejos están de poder calificarse de irregulares o, como algún mandatario se refirió a ellas despectivamente, llamándolas “seudoelecciones”.

Emitir opinión sobre Honduras sin conocer profundamente su cultura y el sentir de su población, puede tener dos causas: una aviesa intencionalidad política o, un profundo desconocimiento del proceso sufrido durante la prolongada crisis que le tocó vivir.

Sólo habiendo experimentado el comportamiento de los ciudadanos el domingo pasado, pude comprobar la alegría y esperanza de personas que hacían cola a los rayos del sol, de ancianos que aún con dificultades de desplazamiento, se acercaban a emitir su voto. Pude ver familias que concurrían con sus hijos y fundamentalmente, comprobar la convivencia cívica, más allá del color partidario. Sólo teniendo esas vivencias directas, podemos decir sin temor a equivocarnos, que Honduras desea vivir en paz y en democracia.

No será fácil poder remontar la crisis económica que dejó sumido al país el ex presidente Mel Zelaya. No será fácil que parte de los países que supuestamente defienden los derechos humanos, y que le dieron la espalda a Honduras el último año, vuelvan a tenderle una mano. Ellos prefieren convalidar regímenes como los de Guinea Ecuatorial, Irán o Irak, donde el desprecio por la democracia es moneda corriente. Pero afortunadamente, hay otra parte de la comunidad mundial que pudo apreciar -cientos de observadores internacionales pueden dar testimonio de ello-, que los hondureños son capaces de poder elegir a sus gobernantes libremente, sin intromisiones de ningún tipo, ejerciendo el poder soberano que les confiere el voto.

Su nuevo Presidente Porfirio “Pepe” Lobo, ganador por un amplio margen, se ha puesto como prioridad la unidad del país, a partir de un diálogo nacional donde todos los sectores participen en la construcción de un Plan País, que permita generar el consenso necesario para enfrentar la reconstrucción de la nación centroamericana.

Es de destacar que este líder del Partido Nacional, logró unir y dotar a su partido de una filosofía política enmarcada dentro del Centro Humanista Cristiano. Lobo, agricultor y con estudios de posgrado en EE. UU., es hombre que goza del afecto popular, sabedor de los padecimientos de miles de sus compatriotas, que impulsará su plan económico basado en la Economía Social de Mercado.

Honduras ya tuvo su fiesta cívica, los hondureños merecen que quienes resultaron electos, además de instaurar las relaciones con el resto del mundo, también se preparen para enfrentar con seriedad los problemas endémicos de este país y que la crisis política ha empeorado.

Los que humillaron la dignidad de los hondureños, los que ofendieron sus intereses y los que denigraron su capacidad para escoger sus gobernantes, no tienen derecho a negociar la unidad que requiere el pueblo para establecer la paz, recobrar la seguridad perdida y fortalecer plenamente su institucionalidad como herramienta para lograr el crecimiento económico, la distribución justa y equitativa de la renta nacional y el desarrollo integral de todas sus potencialidades. Tienen que dejar de conspirar después de su derrota y deponer su actitud revanchista.

El populismo ya no tiene cabida aquí y espero que este ejemplo de democracia sirva en otros lugares de América, a ponerle fin, a los que se llenan la boca con el discurso de la distribución de la riqueza, mientras sus pueblos descienden un escalón más en su pobreza.

El autor es Consultor en Comunicación Política y trabajó en la campaña de pepe Lobo


SocialTwist Tell-a-Friend
[Volver]
Unase a Politired la lista
Correo-e:

 
 
e-lecciones en Facebook